Un reporte de la cadena ABC, señala que la actualización de sanciones a Cuba que entraron en vigor este jueves, puede ayudar a la compañía estadounidense Airbnb.

Pues según señala la prensa, los estadounidenses que no viajen con un grupo organizado en su país, pueden utilizar una categoría de viaje llamada “apoyo al pueblo cubano”.

Pues el fin de estas medidas promulgadas por la Administración Trump es que no se ayude al conglomerado militar GAESA, entonces alojarse en un Airbnb, por ejemplo, cuenta como apoyar al pueblo cubano.

“Cuando se trata de Cuba, la administración de Trump y Airbnb están de acuerdo”, indica el reporte.

Continúa siendo ilegal que los estadounidenses visiten la Isla comunista sólo por turismo, pero la administración anterior levantó las restricciones para 12 categorías diferentes de viajeros norteamericanos, donde se incluye la de “apoyo al pueblo cubano”.

El Gobierno de Trump ha afirmado que los estadounidenses han estado abusando de algunas de esas categorías, y este miércoles publicó la lista actualizada de entidades en la Isla caribeña con las cuales los norteamericanos no podrán negociar.

Dicha lista incluye más de 80 hoteles que son propiedad estatal, y que están controlados por el monopolio militar cubano, el cual controla el 60% de la economía cubana.

Es común que los republicanos pongan a Airbnb como un ejemplo de empresa privada en Cuba, y a su vez la Isla, es el mercado de más rápido crecimiento de la empresa privada estadounidense.

Sin embargo, hospedarse en un Airbnb, y comer en los paladares cubanos no es suficiente para calificar para viajar a la Isla comunista.

Las regulaciones acentúan un “cronograma de actividades a tiempo completo”, que incluye contacto “significativo” con el pueblo cubano, apoyando a su sociedad o promoviendo su “independencia de las autoridades cubanas”; lo que el régimen puede tomar como un acto subversivo.

Incluso las restricciones prohíben a los ciudadanos estadounidenses que beban el refresco Tropicola, o compren algunas marcas de ron cubano, cuestiones que serán difíciles de controlar por el Gobierno estadounidense, por otra parte.

(Con información de Cubanet)